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martes, 2 de febrero de 2010

LA AÑADIDURA

La Añadidura: "Tres son los que dan Testimonio en el Cielo... y Estos Tres son Uno" en 1. Juan 5:7

Por Rafael Rodríguez
Tomado del libro: Lo que Usted no Sabía de la Trinidad



Me acuerdo de una noche, en un programa de radio, que un predicador jubiloso decía: “Para quien quiera saber donde se encuentra nuestro fundamento para los que creemos y enseñamos la doctrina de la Trinidad, le invito a descubrirlo en 1. Juan 5:7-8.
Cuando escuché tal declaración, inmediatamente me di cuenta que aquel predicador no sabía nada acerca de 1. Juan 5:7-8.
Sé de antemano que muchos hermanitos sinceros serán sacudidos por las declaraciones que voy a hacerles. Sabiendo que voy a ser muy criticado por muchos, pero creo que es mi deber descubrir lo que ya muchos, por largo tiempo han callado por temor a ser rechazados.
¿SABIA USTED AMADO LECTOR, QUE 1. JUAN 5:7-8 FUE ADULTERADO CON EL PROPOSITO DE INTRODUCIR LA DOCTRINA DE LA TRINIDAD?
Confieso que al principio, para mí fue un descubrimiento doloroso al darme cuenta que en la traducción Reina-Valera existen versos los cuales han sido alterados por el hombre.
Quiero contarles como fue que descubrí esta alteración. Aproximadamente un año después de mi conversión, yo había comprado un precioso ejemplar de la versión católica La Sagrada Biblia, edición ecuménica, versión directa de los textos primitivos, por monseñor Doctor Juan Straubinger, prensa católica de Chicago, la cual dice de la siguiente manera:
1. Juan 5:7-8. “Porque tres son los que dan testimonio [en el cielo el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra]: El Espíritu, y el agua y la sangre; y los tres concuerdan.
Gracias a Dios que he podido escribir exactamente como están estos dos versículos en mi Biblia versión católica, donde comencé a aprender de las Sagradas Escrituras.
Espero que pueda usted notar, amado lector, estas marcas [...] en los versos que le acabo de citar, incluyendo la parte que dice [...en el cielo el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra].
Estos signos se llaman corchetes y se usan en la escritura para reunir diferentes cosas. De manera que cuando yo descubrí estos signos, llamaron mi atención de tal manera que aún teniendo desconfianza de las versiones protestantes de la Biblia, conseguí otra Biblia de la misma versión Juan Strubinger pero ahora comentada.
¡En esta Biblia comentada, ahora descubría algo fantástico! Pues en el comentario de 1. Juan 5:7-8 dice: “lo que va entre corchetes no está en el antiguo texto griego y falta igualmente en muchos manuscritos latinos, habiendo sido muy discutida su autenticidad”. Pero unos renglones más abajo descubrí algo que me impactó tremendamente, pues decía: “El controvertido pasaje fue finalmente objeto de dos resoluciones del magisterio eclesiástico que refiere así el P. Bonsirven el 13 de enero de 1987, “la Sagrada Congregación de la Inquisición, había declarado en un decreto confirmado… por León XIII que no se podía negar o poner en duda que… 1. Juan 5:7 sea auténtico””.
Después de haber leído esta declaración en una versión católica de la Biblia, habiendo recibido el evangelio en esos días, me informé acerca de las librerías cristianas ya que mi deseo era seguir escudriñando la verdad de esta porción de la Escritura, obteniendo un resultado formidable, ya que obtuve toda la información que ahora les presento.
El Comentario Bíblico Moody dice de la siguiente manera: “en 1. Juan 5:7 el texto de este versículo debería decir, tal como lee Reina Valera Revisada, Porque tres son los que dan testimonio… ni un solo manuscrito contiene la añadidura trinitaria antes del siglo catorce y nunca se cita el versículo en las controversias trinitarias en los primeros 450 años de la era cristiana”.
Lo que descubrí de este comentario me pareció muy interesante ya que asegura que lo que estos textos hablan de la Trinidad es una añadidura. Además este comentarista declara enfáticamente que durante los primeros 450 años del cristianismo hubo muchas disputas respecto a la doctrina de la Trinidad, más en estos primeros 450 años, los que defendían esta doctrina nunca citaron a 1. Juan 5:7-8 como un respaldo. Pregunto: ¿por qué durante estos años de lucha buscando establecer la Trinidad, no recurrieron a esta porción? ¿Por qué no citaron 1. Juan 5:7 durante estos primeros años, siendo que era cuando más necesitaban estas declaraciones? ¡Sólo hay una razón! ¡Todavía no se habían alterado estos versos!
Encontré también el Nuevo Testamento traducido del original griego por Pablo Besson, quien omite la alteración del verso 7 y en una nota dice: “El V. 7 de los tres testigos en el cielo, falta en los manuscritos griegos. La fórmula trinitaria fue interpolada muchos años después del escrito original”.
Citaré otro comentarista para comprobar que en 1. Juan 5:7-8 hubo una alteración en el texto original, y este es el Comentario Bíblico Beacon, el cual dice de la siguiente manera: “En esta sección hay un problema textual en la última porción del verso 7 y la primera del verso 8. Estas pocas palabras son reconocidas por los eruditos en el Nuevo Testamento como una glosa, un comentario marginal que se deslizó en el texto durante alguna traducción temprana. Los dos versículos completos en el original deberían leer: Porque tres son los que dan testimonio: El Espíritu, el agua y la sangre”.
¿No le parece amado lector que es una gran bendición el poder el día de hoy tener acceso a todos estos libros?
Una de las primeras versiones de la Biblia que conseguí con el fin de descubrir la verdad de estos versículos fue Dios Habla Hoy, Versión Popular, traducción directa de los textos originales hebreo, arameo y griego, en la cual en el verso 7 solo se encuentra la frase: “tres son los testigos”. Y en el verso 8: “El Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres están de acuerdo”.
De manera que entre los versículos 7 y 8, en los manuscritos originales solo encontramos: “Porque tres son los testigos, el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres están de acuerdo”.
Como podemos ver, quitando la añadidura, desaparece de estas Escrituras la doctrina trinitaria, y lo que me pregunto hoy es: ¿Qué harán ahora todos los que creyeron y enseñaron que el fundamento trinitario estaba en 1. Juan 5:7-8?
Otra prueba que tengo es la Sagrada Biblia traducción del Presbítero Agustín Magaña Méndez, Ediciones Paulinas. Esta versión dice en 1. Juan 5:7-8: “Tres son los que dan testimonio: El Espíritu, el agua y la sangre, estos tres están de acuerdo”.
Para que el lector tenga pruebas de que 1. Juan 5:7-8 está alterado, tomaré otras de las Biblias que conservo y es La Biblia Latinoamericana, texto íntegro traducido del hebreo y del griego, Ediciones Paulinas. Esta versión de la Santa Escritura dice en 1. Juan 5:7-8: “Son tres entonces los que señalan a Jesucristo: El Espíritu, el agua y la sangre, y estos tres testigos están de acuerdo”.
Ya que es un asunto tan delicado el asegurar que hay una alteración en la traducción de la Biblia Reina-Valera en 1. Juan 5:7-8, siento como mi deber, presentarle amado lector, todas las pruebas posibles.
Gracias a Dios he conseguido La Biblia de Estudio Pentecostal y en 1. Juan 5:7-8 dice: “Hay tres que dan testimonio: El Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres están de acuerdo”.
Una de las versiones que llamó mucho mi atención desde el principio de mi conversión, y de las cuales tengo un ejemplar en mi biblioteca, es la Sagrada Biblia Nacar-Colunga, primera versión directa al español de los idiomas originales hebreo y griego. También la presento a ustedes para probar que 1. Juan 5:7-8 está alterado. Esta versión Nacar-Colunga dice en 1. Juan 5:7-8: “Porque tres son los que testifican, el Espíritu, el agua y la sangre, y estos tres se reducen a uno”.
Algo que me llamó la atención, es descubrir que aún la versión Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras de los “Testigos de Jehová”, también ha traducido correctamente 1. Juan 5:7-8, pues dice así: “Porque hay tres que dan testimonio: El Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo”.
Otra versión de la que deseo hacer referencia, es Dios Llega al Hombre, traducción directa del texto original griego. Esta versión dice en 1. Juan 5:7-8: “Tres son los testigos: El Espíritu, el agua y la sangre; y los tres están de acuerdo”.
Algo que por ningún motivo dejaría de mostrarle es el Nuevo Testamento Interlineal Griego Español de Francisco Lacueva, el cual en 1. Juan 5:7-8 dice: “Pues tres son los que testifican, el Espíritu y el agua y la sangre, y los tres de acuerdo están”.
Y para finalizar, ya que podría llenar fácilmente diez páginas más con este tipo de pruebas, quiero mostrarle algo que realmente me sacudió cuado yo lo descubrí: ¡La misma versión Reina-Valera! ¡Sí! ¡La misma versión que tanto se ha utilizado para enseñar mal sobre 1. Juan 5:7-8 al hablar de la doctrina de la Trinidad! Ahora ya corregida en la Nueva Versión Reina Valera Actualizada, dice en 1. Juan 5:7-8 “Porque tres son los que dan testimonio: El Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan en uno”.
Como usted pudo apreciar, amado lector, en muchas versiones de la Palabra de Dios, se ha quitado LA AÑADIDURA que por alrededor de cuatrocientos veinte años (desde los días de Erasmo de Rótterdam) había servido como respaldo a muchos enseñadores de la doctrina de la trinidad.
Pero en mi mente hay una pregunta: ¿Qué harán los que han enseñado la doctrina de la trinidad en los versículos 7 y 8 de 1. Juan? ¿Reconocerán que estaban equivocados? ¿Acusarán de hereje a quien descubra estas verdades?

lunes 23 de marzo de 2009

Coma Juanina (Comma Johanneum)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Marzo de 2009
http://es.wikipedia.org/wiki/Coma_Juanina



(A la porción del Códice Sinaítico que incluye a 1 Juan 5:7–9 le falta la Coma Juanina. El texto resaltado dice: "Hay tres portadores del testimonio, el Espíritu y el agua y la sangre")

La Coma Juanina (también conocida como Paréntesis Juanino, Cláusula Juanina ó Apócrifo Juanino), es la identificación dada a la cláusula añadida en algunas versiones bíblicas en los versículos de 1. Juan 5:7-8.

El texto original [sin la Coma Juanina] corresponde a:

“7 Porque tres son los que dan testimonio: 8 el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan” (1. Juan 5:7-8)

El mismo texto con la Coma Juanina, ha sido expuesto así

“7 Porque tres son los que dan testimonio: [en el cielo: el Padre, el verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres concuerdan en uno.8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra:] el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan” (1. Juan 5:7-8 con la Coma Juanina).

El consenso general es que la Coma Juanina es una añadidura apócrifa introducida tardíamente en el texto de 1. Juan 5:7-8, por lo cual no puede ser atribuida al apóstol Juan y por tanto no pertenece a la Biblia. Sin embargo, un pequeño sector del llamado cristianismo trinitario defiende su uso tradicional [sin reclamar inspiración divina], porque desde su punto de vista, la Coma Juanina sirve como apoyo para el dogma de la trinidad.

La Cláusula Juanina, figura en la mayoría de las traducciones bíblicas publicadas desde 1522 hasta la última parte del siglo XIX, debido al uso generalizado de la tercera edición del Textus Receptus (TR) que fue elaborado por Erasmo de Rotterdam, y fue utilizado como la única fuente para la traducción en ese periodo.

1. Origen de la Coma Juanina
La Coma Juanina no era conocida durante las primeras controversias sobre el dogma de la Trinidad que se dieron en los Siglos III y IV. De haber sabido de aquella cláusula, aquellos trinitarios tempranos como Tertuliano, Orígenes y Atanasio, ciertamente la habrían empleado. No obstante, aquella cláusula está ausente de todas sus declaraciones.

Asimismo, la Sentencia Juanina está ausente en los manuscritos de todas las versiones bíblicas antiguas (Siria, Copta, Armenia, Etíope, Arabe y Eslavónica )

El Códice Fuldensis, una copia de la Vulgata de aproximadamente el año 546 d.C., contiene un Prólogo a los Evangelios Canónicos que parece hacer referencia a la Coma Juanina, pero en la versión de 1 Juan omite la Cláusula Juanina, lo que ha llevado a muchos a creer que el Prólogo de la referencia es falso.

Otra ausencia notable de la Coma Juanina, se haya en los escritos de uno de los más notables y prolíficos escritores trinitarios, San Agustín, quien presenta un completo silencio sobre dicha cláusula.

En el Siglo VIII, la añadidura apócrifa aparece en idioma latín, inmerso en las copias de la Vulgata (Versión oficial de la Iglesia Católica Romana).

La primera mención de la Coma Juanina en idioma griego es la versión (latina) de las actas del concilio de Latera en 1215.

Sólo hasta el Siglo XVI, La Coma Juanina aparece en manuscritos bíblicos en idioma griego.

“los versículos 7 y 8... constituyen, sin duda alguna, una glosa marginal, que algún escriba poco escrupuloso intercaló en el texto, al pensar que era buena oportunidad para fundamentar el dogma trinitario. Dichas frases faltan en todos los manuscritos griegos de la antigüedad y aun en las primeras versiones latinas, pero fue introducido en la Vulgata y pasó al Texto Recibido. La interpolación rompe totalmente el hilo de la argumentación de Juan” [Comentario Bíblico de Matthew Henry, Traducido y Adaptado al Castellano por Francisco Lacueva. Editorial Clie. p. 1897].

2. Evidencia Manuscrita
La posición sobre 1. Juan 5:7-8 del Nuevo Testamento Griego de Nestle-Aland (NA27) y de las Sociedades Biblicas Unidas (UBS4) provienen de tres variantes. Las Sociedades Bíblicas Unidas reflejan su preferencia por la primera variante {A}, significando que es "casi cierto" que refleje el texto original. La segunda variante es una versión griega más larga, encontrada en sólo cuatro manuscritos, pero también en los márgenes de otros tres y en algunas lecturas minoritarias de leccionarios. Todos los demás centenares de manuscritos griegos que contienen a 1. Juan, apoyan a la primera variante. La tercera variante sólo se encuentra en latín, en una clase de manuscritos de La Vulgata y en tres trabajos patrísticos. Las otras dos vertientes de la Vulgata omiten la Coma, así como también más de un docena de los llamados Padres de la Iglesia que citan aquellos versos. La variante latina es considerada una glosa trinitaria explicativa, proveniente de la segunda variante griega.

Sin La Coma Juanina. μαρτυροῦντες, τὸ πνεῦμα καὶ τὸ ὕδωρ καὶ τὸ αἷμα. [... testigos, El Espíritu y el agua y la sangre]. Evidenciada en: Códice Sinaítico, Códice Alejandrino, Códice Vaticano; en otros códices Unciales 048, 049, 056, 0142; en los textos con Minúsculas 33, 81, 88, 104, y otros minúsculos como el Texto Bizantino Mayoritario; la mayoría de Leccionarios, en particular el menologion o Leccionario 598; en latín antiguo (códice Vercellensis IV y Schlettstadtensis VII/VIII), Vulgata (John Wordsworth and Henry Julian White edition and the Stuttgart), Siriaca, Coptica (Sahidica y Bohairica), y otras traducciones; Ireneo (fallecido en 202), Clemente de Alejandría (fallecido en 215), Tertuliano (fallecido en 220), Hipólito de Roma (fallecido en 235), Orígenes (fallecido en 254), Cipriano (fallecido en 258), y otras citas de los llamados Padres de la Iglesia.

La Coma en Griego. No se encuentra en ningún leccionario. Se evidencia en el Minúsculo 61 (Códice Montfortiano, c. 1520), 629 (Códice Ottoboniano, Siglo 14/15), 918 (Siglo 16), 2318 (Siglo 18).

La Coma a los Márgenes de Manuscritos en Griego. Se evidencia al márgen del Minúsculo 88 (Códice Regis, del Siglo 11 con la escritura marginal de el siglo 16t), 221 (del Siglo 10 con la nota al márgen de los siglos 15 o 16), 429 (del Siglo 14, con la nota al márgen del Siglo 16), 636 (Siglo 16); algunas variantes minoritarias escritas en leccionarios.

La Coma en Latín. testimonium dicunt [o dant] in terra, spiritus [o: spiritus et] aqua et sanguis, et hi tres unum sunt in Christo Iesu. 8 et tres sunt, qui testimonium dicunt in caelo, pater verbum et spiritus. [... dan testimonio en la tierra, Espíritu, agua y sangre, y estos tres son uno en Cristo Jesús. 8 y tres que dan testimonio en el cielo, son el Padre, la Palabra y el Espíritu]. Toda la evidencia de las citas de los siguientes Padres: Clemente en la edición traducida de la Vulgata; cita Seudo Augustina en Speculum Peccatoris (V), también (con alguna variación) Prisciliano (fallecido en 385), Liber Apologeticus y Fulgentius de Ruspe (fallecido en 527) respondiendo contra los Arrianos.

3. Erasmo y el Textus Receptus
En el siglo XVI, La figura central en la historia de la Coma Juanina fue el humanista Erasmo de Rotterdam. Erasmo estuvo trabajando durante años en el proyecto de compilar los textos griegos y latinos del Nuevo Testamento. En 1512, comenzó su trabajo para la compilación del Nuevo Testamento en latín. Recogió todos los manuscritos de la Vulgata que pudo encontrar para crear una edición crítica.

En 1516, fue publicada una segunda edición que contenía la compilación del Nuevo Testamento Latino y Griego. Esta segunda edición, eventualmente se convirtió en una importante fuente para la traducción de la Biblia al idioma Alemán, efectuada por Martín Lutero.

La Coma Juanina, no apareció en las dos primeras versiones del Textus Receptus. Esta sólo se introdujo hasta la tercera edición publicada en 1522. Su aparición en la tercera edición, ha sido explicada como el resultado de la presión que la Iglesia Católica Romana impuso sobre Erasmo.

Inicialmente, Erasmo había respondido a las críticas del Catolicismo Romano, argumentando que él no había podido encontrar dicha cláusula en ningún manuscrito griego, pero que la añadiría en una futura edición si esta cláusula aparecía, así fuera en un solo manuscrito griego. Entonces dicho manuscrito fue elaborado en ese mismo momento por un franciscano, aunque se reclamó que poseía mayor antigüedad, y Erasmo, fiel a su palabra, agregó la Coma en su edición de 1522, pero colocó una larga nota a pie de página en la que exponía su sospecha de que el manuscrito había sido preparado expresamente para engañarlo.

“Todo esto se hizo para engañar a Erasmo (Debemos tener en cuenta que por ese tiempo los criterios arqueológicos se encontraban todavía en una etapa primitiva) ¡El tal manuscrito resultó ser del siglo XVI! Es decir del mismo siglo en que vivió Erasmo. ¡Ese manuscrito fue elaborado más de 1400 años después de los manuscritos originales!” [Un dios Falso Llamado Trinidad. p. 279 http://www.pentecostalesdelnombre.com/dios_trino.pdf ]

Esta tercera edición se convirtió en la principal fuente de traducción de la versión de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, con lo que la Coma Juanina, fue fijada en aquella célebre versión bíblica en idioma español. De igual forma, esa tercera edición, sirvió de base para la traducción a los más importantes idiomas de Europa, y por eso las versiones bíblicas elaboradas durante los Siglos XVI al XIX llegaron a poseer la Coma Juanina.

4. Crítica Moderna

Versiones modernas de la Santa Escritura, han tomado diferentes posiciones acerca de la Coma Juanina. Algunas la han dejado en letra cursiva para reflejar su controvertida autenticidad. Otras la han omitido por completo por considerarla una añadidura apócrifa, ó la han relegado a una nota a pie de página, explicando las dudas sobre su veracidad.

Se presentan ejemplos de versiones modernas en idioma español, que omiten la Coma Juanina.

La Biblia Textual, Sociedad Bíblica Iberoamericana: 7 Porque tres son los que dan testimonio: 8 el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.

Nueva Versión Internacional: 7 Tres son los que dan testimonio, 8 y los tres están de acuerdo: el Espíritu, el agua y la sangre.

Biblia Latinoamericana: 7 Tres son, pues, los que dan testimonio: 8 el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres coinciden en lo mismo.

Biblia de Jerusalén: 7. Pues tres son los que dan testimonio: 8 el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres convienen en lo mismo.

Nacar-Colunga: 7 Porque tres son los que testifican, el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres se reducen a uno solo. 8 (TEXTO OMITIDO)

Dios Habla Hoy: 7 Tres son los testigos: 8 el Espíritu, el agua y la sangre.

Palabra de Dios para Todos: 7 Hay tres testigos: 8 el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo en su testimonio.

Peshita en Español (Programa E-Sword): 7 Y el espíritu da testimonio, porque el espíritu es la verdad. 8 Y tres son los testigos: el espíritu, el agua y la sangre, y los tres concuerdan.

Biblia en Lenguaje Sencillo: 7 Son tres los que nos enseñan que esto es verdad: 8 el Espíritu de Dios, el agua del bautismo, y la sangre que derramó Jesús al morir en la cruz. Y las tres dicen lo mismo.

Castillian: 7 Sabemos que Jesucristo vino al mundo por medio de agua y de sangre: no solo por medio del agua, sino por el agua y por la sangre vertida en la cruz. De esto da testimonio el Espíritu Santo, que es la verdad misma, y de ese modo los testigos son tres. 8 que concuerdan entre sí: el Espíritu Santo, el agua y la sangre.

Interlineal Griego-Español (Programa E-Sword): 7 οτι (porque) τρεις (tres) εισιν (son) οι (los) μαρτυρουντες (dando testimonio) 8 το (el) πνευμα (espíritu) και (y) το (el) υδωρ (agua) και (y) το (la) αιμα (sangre) και (y) οι (los) τρεις (tres) εις (hacia dentro) το (el) εν (uno) εισιν (son)

5. Evidencia Interna

Las diferentes corrientes teológicas dentro de la cristiandad (Unicidad de Dios, Unitarios, Trinitarios, etc.), están de acuerdo en que uno de los mensajes principales del capítulo 5 de la Primera Epístola Universal del Apóstol Juan, es que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios.

“Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios…” (1. Juan 5:1)

“¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (1. Juan 5:5)

“Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo (1. Juan 5:9)

Así, inmerso dentro de ese contexto, lo que transmite 1. Juan 5:7-8, es que los creyentes tenemos un testimonio triple de que Jesús es el Hijo de Dios, y ese testimonio ha sido dado (1) por el Espíritu Santo, (2) por el testimonio que fue dado en el bautismo de Cristo (o testimonio del agua) y (3) por el testimonio que fue dado cuando Jesús derramó su sangre en la cruz (o testimonio de la sangre).

“De la victoria por la fe en el Hijo de Dios, pasa Juan ahora a describir las credenciales que nos atestiguan la verdad sobre la persona y la obra de Jesucristo. Tenemos en los versículos: 1) Lo testificado (v. 6a); 2) Los testificantes (vv. 6b-8); 3) La garantía del testimonio (vv. 9, 10); y 4) La consecuencia de la aceptación del testimonio (vv. 11, 12). La primera parte del versículo 6, donde se halla el contenido de lo que Juan testifica, no se puede entender si no se recuerda la enseñanza de los gnósticos sobre la persona y la obra de Cristo. Según ellos, el Cristo celestial vino sobre el Hombre-Jesús después de ser este bautizado en el Jordán, y le abandonó antes de que padeciera la muerte en la Cruz. A esto responde Juan: (A) "Este es el que vino a través de agua y sangre, Jesucristo" (lit.) Es decir, Jesús era ya el Cristo antes de ser bautizado, pues el Cristo vino a través de agua, siguió siendo el Cristo cuando murió en la Cruz, pues pasó a través de sangre. (B) Insiste en la segunda frase del mismo versículo 6, en que no sólo (vino) en el agua (del bautismo), sino en el agua (del bautismo) y en la sangre (de la Cruz). Viene a decir en estas frases que el Cristo (¡El Mesías!) se hallaba ya en el agua del Jordán, cuando Jesús estaba siendo bautizado, y en la sangre de su sacrificio, cuando fue crucificado.” [Comentario Bíblico de Matthew Henry, Traducido y Adaptado al Castellano por Francisco Lacueva. Editorial Clie. p. 1897]

En realidad la añadidura Juanina no tiene ninguna buena razón para estar presente en el capítulo 5 de 1. Juan, pues simplemente rompe el sentido del contexto.

“Por cierto, el pasaje en cuestión no se relaciona en nada al resto de la discusión aquí de Juan, e interrumpe el flujo de su propio argumento lógico.” [La Unicidad de Dios. p. 140 http://www.pentecostalesdelnombre.com/Unicidad_de_Dios.pdf]

sábado 17 de enero de 2009

1 Juan 5:7-8 Aparece Adulterado en Algunas Versiones Bíblicas

¿Puede Un Texto Apócrifo Ser Tomado Como Fuente de Autoridad Doctrinal?
Por Julio César Clavijo Sierra

Nota: Este artículo sobre 1. Juan 5:7-8, fue publicado por primera vez el 6 de junio de 2004 . Posteriormente fue revisado, aumentado e incluído como el capítulo 8 del libro "Un dios Falso Llamado Trinidad" escrito por Julio César Clavijo Sierra, bajo el título de: "1. Juan 5:7-8 y su Adulteración con un Texto Apócrifo". Págs 275-292

El texto original de la Biblia dice en 1. Juan 5:7-8 lo siguiente:

7 Porque tres son los que dan testimonio: 8 el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. (La Biblia Textual Versión Reina Valera. Sociedad Bíblica Iberoamericana)

¿Entonces de dónde salió el añadido que siglos después se le hiciera a esos textos sagrados? ¿Cuál añadido? Pues el siguiente (Las palabras añadidas van resaltadas):

7 Porque tres son los que dan testimonio: [en el cielo: el Padre, el verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres concuerdan en uno.8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra:] el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. (Versión Reina Valera Edición 1960. Sociedades Bíblicas Unidas).
Esa añadidura es una inclusión de textos apócrifos que hizo la iglesia católica a la versión oficial que ellos usaban de la Biblia, versión conocida como la Vulgata Latina en alguna parte del siglo XIII.

Recordemos que el Nuevo Testamento fue escrito en el idioma griego, no en el latín. Para que hubiera una versión en latín se necesitó que esta se hubiera traducido del griego. No hay ni un solo texto griego antiguo que contenga esas palabras, pero curiosamente la versión oficial en idioma latín usada por la iglesia católica romana, a saber la Vulgata Latina, aunque en un principio no contuvo esas palabras, más tarde si llegó a contenerlas.
En las actas del concilio de Latera celebrado por la iglesia católica en el año 1215, se encuentra el primer registro documental en idioma griego que contiene esas palabras apócrifas.
Para un cristiano verdadero la única autoridad doctrinal que debemos tener es la Biblia, así que añadiduras no valen.
La palabra del Señor es clara, y afirma qué le pasará a cualquiera que añadiere o quitare al mensaje de la Palabra de Dios. La Biblia dice:





"Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: SI ALGUNO AÑADIERE a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y SI ALGUNO QUITARE de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro" (Apocalipsis 22:18-19).
Además existen otros textos que nos advierten sobre el peligro de añadir a lo que está escrito en la Palabra de Dios, al punto de que llama mentirosos, a los que le añaden a la palabra . El que añade a las palabras de Dios para con eso pretender enseñar doctrinas ajenas a las Sagradas Escrituras no está esperando sino la reprensión del Señor.
“Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. NO AÑADAS A SUS PALABRAS, para que no te reprenda, y seas hallado mentiroso” (Proverbios 30:5-6).
Es triste que muchas personas en los tiempos actuales estén influenciadas por el dogma babilónico y católico romano de la trinidad. Es triste que citen esas palabras como si fueran realmente bíblicas, como si realmente tuvieran autoridad doctrinal, como si de verdad hubieran sido escritas por el apóstol Juan. Es triste que hayan caído en la trampa que el diablo les ha puesto. Es triste que se comporten como fieles seguidores de la Gran Ramera repitiendo como loros lo que ella quiere que digan.
La falta que acarrea el añadir a la Escritura para enseñar doctrinas ajenas a las Sagradas Escrituras es un pecado muy grande. Es un pecado que acarrea que el ser humano pueda perder el privilegio de estar un día con el Señor. Y no es pecador solamente el que añadió una herejía a la Escritura, sino el que sabiendo que es herejía lo repite y lo enseña a los demás. Hay muchísimos líderes y personajes que los trinitarios evangélicos respetan y admiran, que saben que esos textos son apócrifos, pero que sin embargo los citan como si fueran en realidad parte integral de las Sagradas Escrituras. Ellos mismos son ciegos que guían a otros ciegos, y si un ciego guía a otro ciego ambos caerán en el mismo hoyo (Mateo 15:14).
Otros trinitarios desconociendo que son textos apócrifos son tristemente engañados por las mentiras que contienen. Aún hay tiempo de salir de la contaminación de Babilonia para creer en el Dios que es uno, único, sólo e indivisible, y que fue manifestado en carne para darnos salvación.
Usualmente cuando se le pide a una persona creyente en la trinidad que demuestre “la verdad” de dicha enseñanza con las escrituras, mencionan inmediatamente esa cita, pero no como originalmente fue escrita, sino con el texto adulterado al cual nos estamos refiriendo. Esa es sin duda alguna, una demostración de lo que es la contaminación católica en el pensamiento de los llamados evangélicos trinitarios.
En realidad no hay ni un solo texto bíblico que diga de manera exacta lo que el dogma de la trinidad enseña.
Ningún texto bíblico dice de manera exacta que Dios exista en tres personas, o que hayan tres personas distintas y un solo Dios verdadero. Solo eso sería trinidad y la Biblia nunca dice eso. Las Escrituras no enseñan la trinidad de personas. Además la doctrina de la trinidad utiliza terminología no usada en la Escritura. Por ejemplo la Biblia nunca menciona las palabras trinidad, santísima trinidad, divina trinidad, o el misterio de la santísima trinidad; tampoco usa expresiones como: el Dios triuno, el trino Dios, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, la primera persona, la segunda persona o la tercera persona, ni mucho menos menciona el término Dios el Hijo, o el Hijo eterno. Por el contrario habla acerca del Hijo de Dios, que es algo completamente diferente a Dios el Hijo. La doctrina de la trinidad enseña y acentúa la pluralidad en la Deidad mientras que la Biblia acentúa la Unicidad de Dios.
Si la trinidad fuera algo realmente cierto, debería por lo menos haber una porción bíblica que se dedicara a explicar lo concerniente a la trinidad. La verdad es que ningún texto bíblico lo hace. Todo lo contrario los textos que hablan sobre el Dios que es único e indivisible, sin ninguna pluralidad dentro de él son en gran manera abundantes. De la misma forma los textos sagrados que nos enseñan la gran verdad de que Dios fue manifestado en carne también abundan en las Sagradas Escrituras.
Si la trinidad fuera cierta, debería haber por lo menos un texto sagrado que asociara la palabra “tres” o el “número tres” con Dios. En realidad ningún texto sagrado presenta esa relación. Todo lo contrario, los textos sagrados que asocian el número uno con Dios son abundantes. El número que más aparece asociado con Dios es el uno.
Antes de que los movimientos evangélicos trinitarios existieran, como la Iglesia Católica no había encontrado nada dentro de las Sagradas Escrituras que hiciera referencia al número tres con respecto a Dios, o a algo que fuera aún ligeramente parecido a lo que la trinidad enseña, introdujeron un texto apócrifo a los versículos localizados en la 1. carta de Juan 5:7-8. Así aparentemente habían subsanado el problema de la falta de la relación del número tres con Dios.
Ahora, ya no solo se contentaban con reinterpretar los textos sagrados de acuerdo al dogma, sino que introdujeron una herejía en la propia Biblia acarreando para sí la destrucción debida a su extravío.
Muchos años después, un humanista conocido como Erasmo, (su nombre completo era Desiderio Erasmo de Rótterdam) se dio a la tarea de realizar una edición del Nuevo Testamento Griego y Latino. Ese trabajo lo hizo en cinco meses (desde el 2 de octubre de 1515 hasta el 1 de marzo de 1516).
"No obstante, es interesante notar que Erasmo había excluido el apócrifo de 1. Juan 5:7-8 de sus ediciones de 1516 y 1519 porque no se hallaba en cualquiera de 5000 manuscritos griegos, sino solamente en manuscritos recientes de la Vulgata—la versión en latín que usaba en ese entonces la Iglesia Católica Romana. Cuando la iglesia Católica presionó a Erasmo a incluir este versículo, él prometió hacerlo si ellos pudieran hallar aun un solo manuscrito griego que lo tuviera. Por fin produjeron uno, y entonces Erasmo con renuencia incluyó el versículo, aunque el manuscrito producido fechaba de 1520" [LA UNICIDAD DE DIOS, escrito por DAVID K. BERNARD]
El trabajo del Textus Receptus producido por Erasmo, sirvió como base de traducción del Nuevo Testamento a la mayoría de los principales idiomas de Europa. Fue así que Casiodoro de Reina al realizar su traducción de la Biblia al idioma Español, traducción que fue terminada en el año de 1569, incluyó esos textos apócrifos.
Hoy en día la versión Reina Valera (Revisión de 1960) puede leerse en esa parte así (las palabras resaltadas son apócrifas):
7 Porque tres son los que dan testimonio: [en el cielo: el Padre, el verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres concuerdan en uno.8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra:] el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. (Versión Reina Valera Edición 1960. Sociedades Bíblicas Unidas).
No obstante revisiones modernas de la versión Reina Valera han omitido esas palabras al comprender que siendo apócrifas no se pueden constituir en ninguna base para enseñar doctrina. LA BIBLIA TEXTUAL versión Reina Valera, trabajo realizado recientemente por la Sociedad Bíblica Iberoamericana presenta esos textos de la siguiente manera:
7 Porque tres son los que dan testimonio:8. El Espíritu, el agua y la sangre; y los tres concuerdan.
Otras versiones de la Biblia han corregido la presentación de las Palabras apócrifas y han presentado esos textos así:
NUEVA VERSIÓN INTERNACIONAL:
7 Tres son los que dan testimonio, 8 y los tres están de acuerdo: el Espíritu, el agua y la sangre.
DIOS HABLA HOY:
7 Tres son los testigos:8 el Espíritu, el agua y la sangre
CASTILLIAN:
7 Sabemos que Jesucristo vino al mundo por medio de agua y de sangre: no solo por medio del agua, sino por el agua y por la sangre vertida en la cruz. De esto da testimonio el Espíritu Santo, que es la verdad misma, y de ese modo los testigos son tres 8 que concuerdan entre sí: el Espíritu Santo, el agua y la sangre.
BIBLIA EN LENGUAJE SENCILLO (En este caso se cita desde el versículo 5 para dar una mejor comprensión al significado del texto)
5 El que cree que Jesús es el Hijo de Dios vence al mundo y su maldad. 6 Cuando Jesucristo vino a este mundo, fue bautizado en agua, y al morir derramó su sangre. El Espíritu de Dios es testigo de esto, y todo lo que él dice es verdad. 7 Son tres los que nos enseñan que esto es verdad: 8 el Espíritu de Dios, el agua del bautismo, y la sangre que derramó Jesús al morir en la cruz. Y las tres dicen lo mismo.

1. JUAN 5:7-8 EN LA OPINION DE LOS ERUDITOS BIBLICOS?
HAY ACUERDO PRÁCTICAMENTE UNÁNIME ENTRE LOS ERUDITOS DE LA BIBLIA DE QUE LAS SIGUIENTES PALABRAS RESALTADAS ¡NO SON REALMENTE PARTE DE LA BIBLIA!
7 Porque tres son los que dan testimonio: [en el cielo: el Padre, el verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres concuerdan en uno.8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra:] el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.
A estas alturas debo ratificar que yo no estoy negando la infalibilidad de la Palabra de Dios, creo con toda la convicción que su Palabra es Santa y que no contiene errores. Pero también tengo que denunciar públicamente que la Iglesia Católica Romana añadió unos textos apócrifos dentro de los versículos 7 y 8 de la primera carta de Juan, y que por esa causa muchas personas se están perdiendo en el mundo entero a causa de esa alteración efectuada al texto sagrado.
Pero miremos lo que dicen los eruditos:
L BORNET Y A SCHROEDER (autores trinitarios) en su libro COMENTARIOS DEL NUEVO TESTAMENTO dicen:
"En el texto recibido en el tenor de los versículos 7 y 8 es acrecentado por una interpolación célebre en la historia del texto del Nuevo Testamento: “porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, la Palabra y el Espíritu. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: El Espíritu, el agua y la sangre, y estos tres concuerdan en uno” Las bastardillas no son auténticas. Tienen su origen en una falsa interpretación de los versículos 6 y 7A. Algunos escritores antiguos (Cipriano) vieron en los tres que dan testimonio una alusión a la trinidad. Esta interpolación, primero escrita al margen de un manuscrito habrá sido admitida en el texto por un copista ignorante. Esas palabras no se encuentran en ningún manuscrito griego, excepto uno que data del siglo XVI, y en uno grecolatino del siglo XV. Faltan igualmente en casi todas las versiones antiguas."
DAVID K. BERNARD, en su libro LA UNICIDAD DE DIOS, dice:
"Sin embargo, ¡hay un acuerdo prácticamente unánime entre los Eruditos bíblicos de que este versículo realmente no forma parte de la Biblia! Todas las traducciones mayores en el inglés desde la versión King James (KJV) la han omitido, incluso el Revised Standard Version, The Amplified Bible, y el New International Version. También lo omite el texto griego generalmente aceptado (el texto Nestle). El New International Version (La Nueva Versión Internacional) presenta I Juan 5:7-8 así: “Porque hay tres que testifican: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres están de acuerdo.” La KJV incluyó el versículo 7 solamente porque la edición del texto griego de 1522, compilado por Erasmo, la incluía. Originalmente, Erasmo había excluido este pasaje de sus ediciones de 1516 y 1519 porque no se hallaba en cualquiera de 5000 manuscritos griegos, sino solamente en manuscritos recientes de la Vulgata—la versión en latín que usaba en ese entonces la Iglesia Católica Romana.
Cuando la iglesia Católica presionó a Erasmo a incluir este versículo, él prometió hacerlo si ellos pudieran hallar aun un solo manuscrito griego que lo tuviera. Por fin produjeron uno, y entonces Erasmo con renuencia incluyó el versículo, aunque el manuscrito producido fechaba desde 1520. (Véase Norman Geisler y William Nix, Una Introducción General a la Biblia [A General Introduction to the Bible], Chicago: Moody Press, 1968, p. 370.) Por esta evidencia, parece ser creíble que algún copista sobremanera celoso vio “tres son los que dan testimonio” y decidió injertar un poco de su propia enseñanza. Por cierto, el pasaje en cuestión no se relaciona en nada al resto de la discusión aquí de Juan, e interrumpe el flujo de su propio argumento lógico."
En los comentarios a pie de página que aparecen sobre 1. Juan 5:7 en la versión de LA BIBLIA TEXTUAL, VERSION REINA VALERA, trabajo elaborado por la SOCIEDAD BIBLICA IBEROAMERICANA, se dicen cosas tan interesantes como estas:
"5.7. Después de dan testimonio, el textus receptus añade lo siguiente: en el cielo: el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. (8) Y tres son los que dan testimonio en la tierra:. Que estas palabras son espurias y no tienen derecho a integrar el texto del N.T. es verdad a la luz de las siguientes consideraciones:
a) EVIDENCIA EXTERNA:
1) El pasaje está ausente de todos los manuscritos griegos conocidos, excepto cuatro, y éstos, contienen el pasaje en lo que parece ser la traducción de una recensión de la Vulgata. Estos cuatro manuscritos son el manuscrito 61, del S. XVI; el manuscrito 88 del S. XII (que tiene el pasaje escrito al margen por una mano moderna); el manuscrito 629, del S. XIV o XV y el manuscrito 635 del S. XI (que tiene el pasaje escrito al margen por una mano del S. XVII.
2) El pasaje no es mencionado por ninguno de los Padres griegos, quienes, de haberlo sabido, ciertamente lo habrían empleado en las primeras controversias trinitarias (Sabelio y Arrio). Su primera mención en griego es la versión (latina) de las actas del concilio de Latera en 1215.
3) El pasaje está ausente en los manuscritos de todas las versiones antiguas (Siria, Copta, Armenia, Etíope, Arabe y Eslavónica (Excepto la latina).
b) PROBABILIDAD INTERNA:
1) En lo referente a la probabilidad de transcripción, si el pasaje hubiese sido original, no se puede hallar ninguna buena razón que justifique su omisión, bien accidental o intencionalmente, por copistas de cientos de manuscritos griegos y por traductores de las versiones antiguas.
2) Respecto a la probabilidad intrínseca, el pasaje, simplemente rompe el sentido del contexto."
A todos los lectores les dedico estos textos bíblicos:
"No añadiréis a la palabra que yo os mando ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, que yo os ordeno" (Deuteronomio 4:2).
"Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás" (Deuteronomio 12:32).

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1 comentarios:

Blogger Damian ha dicho...

Buenas tardes muy respetuosamente los saludo en el Nombre de Jesús.
Me gustaría que algún miembro de esta entidad que conósca la escritura me informe de donde sale esa CREENCIA de la TRINIDAD o Santísima como dicen algunos.
No será que nos estamos copiando de un conocimiento de ERROR que algún IGNORANTE se le ocurrió informar y después sigue la cadena,de la IGNORANCIA que hasta se torna ESTUPIDA.
Por favor si alguién sabe algo de estas cosas quiero que me las de a conocer.
Yo soy un Cristiano que afirma la fe en Jesús como único SALVADOR.
Pero nunca he leído en mi Biblia algo que me enseñe sobre una TRINIDAD.

Desde ya muchas Gracias
y Dios los Bendiga a todos.

Le dejo un correo:(lai635@gmail.com)

28 de junio de 2011, 15:26  

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