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viernes, 8 de octubre de 2010

EL PRINCIPIO Y EL FIN DEL GLORIOSO MISTERIO DE LA VOLUNTAD DE DIOS

El Principio y El Fin del Glorioso Misterio de la Voluntad de Dios

Por Alfonso M. Suárez


En este artículo, hablaremos del glorioso misterio de la voluntad de Dios (Efesios 1:8-10), conocido también en el tiempo del hombre, como el gran misterio de la  piedad (1. Timoteo 3:16).

También podríamos decirlo de otra manera, y en nada cambiaría la inspiración o contexto de la doctrina, como el origen y cumplimiento del misterio de Dios preparado desde antes de la fundación del mundo,  según  el puro afecto de su voluntad (Efesios 1:5).

Todo con Dios es Eterno, desde su Espíritu hasta el último de sus atributos divinos que lo caracterizan como el único Dios absoluto;  y a la misma vez, el misterio glorioso que Él se propuso consigo mismo en la “pasada” eternidad (o “antes” del tiempo), para nuestra gloria, tendrá un feliz cumplimiento precisamente en la misma eternidad, para dar paso al reino eterno de nuestro Señor Jesucristo (2. Pedro 1:11).

Todo creyente Pentecostal del Nombre de Jesús, debe conocer el PRINCIPIO y el FIN o el ORÍGEN y CUMPLIMIENTO del misterio de Dios, según el consejo de su voluntad, a fin de ubicarse en las páginas de las Sagradas Escrituras, conocimiento que hace más comprensible, más dinámico y más emocionante la lectura y estudio de la Palabra de Dios:

- Haciéndonos entender los grandes misterios revelados por Dios,

- Aclarando el por qué Dios nos habla y actúa en el Antiguo Testamento desde su naturaleza Invisible, y a la misma vez se manifiesta libremente usando teofanías, para siglos después sorprender a la humanidad al hacer su habitación en medio de los hombres, haciéndose como uno de ellos, sin poner en “peligro” su esencia eterna, su trono y su reino.

- Nos hace comprender por qué el único Dios de la eternidad y del Antiguo Testamento, habla muchas veces empleando términos pluralizados, sin que afecten para nada su absoluta Divinidad.

- Y cuando llegamos a los últimos años de la dispensación de la ley (el tiempo narrado por Mateo, Marcos, Lucas y Juan), observamos cómo se cumple al pie de la letra la exceptuación (de Dios como el Espíritu Eterno, Invisible) de la sujeción hecha al Hijo (en su condición de siervo, humano y visible), para que podamos comprender el por qué Jesús, como Hijo de Dios y humano, tiene “Dios y Padre” como todos, sin contradecir o destruir su absoluta Divinidad, y sin atentar en lo más mínimo, su completa humanidad.

- Nos hace comprender porque “deja” su trono de gloria y se manifiesta como hombre, sin dejar de ser Dios y de continuar a la misma vez en su trono como Soberano y Señor de todo. Recuerden que Jesús dijo: “antes que Abraham fuese YO SOY (Juan 8:58). También, “nadie me quita la vida” (Juan 10:18).

- Y el por qué en esa misma condición de Hijo y humana (en los días de su carne), ora, clama e intercede por los suyos (Hebreos 5:7), y al mismo tiempo Él es el que responde las oraciones: “Venid A MÍ todos los que estáis trabajados y cargados, que YO os haré DESCANSAR...” (Mateo 11. 28).

- El por qué nos habla proféticamente de Él, y de un Hijo y un Siervo, que en ese mismo tiempo y al final, sería ÉL MISMO (manifestado en la carne).

- Nos hace entender por qué en los días de su carne, puede hablar, actuar, orar, ayunar, sentir, etc., como hombre; y a la misma vez, hablar y actuar, como el mismo Dios de la eternidad y del Antiguo Testamento.

- Luego, cuando Él mismo por su muerte, sepultura, resurrección y ascensión, establece su iglesia gloriosa, a partir de los Hechos capítulo 2, inaugurando la dispensación del Nuevo Pacto o de la Gracia de Dios, después de volver en el Espíritu como lo había prometido a sus discípulos, de que estaría con ellos para siempre y no los dejaría huérfanos, revelándonos su condición y función de Consolador y Santificador, propia solo de su rol como el Espíritu de Dios.

- Comprendemos entonces en qué momento actúa 100% como hombre y en qué momento 100% como Dios, pues en la encarnación Él se manifestó simultáneamente como Padre y como Hijo, sin causar ninguna violencia en contra de su naturaleza Divina y humana.

- Vemos clara y palpablemente como  el Padre y el Hijo, o lo que es lo mismo, Dios en su esencia y Dios manifestado en carne, se manifiesta paralelamente en las páginas de las Escrituras, mientras que dure este glorioso misterio de su voluntad.

- Pero sobre todo, nos hace comprender y aprender simultáneamente el uso del lenguaje de Dios, respecto a la terminología inspirada sobre el Padre y el Hijo, sin hacer dos o tres “personas divinas y distintas”, como lo enseñó heréticamente el tristemente célebre credo apóstata, llamado Credo de Atanasio o Credo Atanasiano.

- Finalmente, sólo esta gloriosa determinación eterna, conocida como el misterio de la voluntad de Dios o misterio de la Piedad, es la única que le da un sentido especial y general al propósito de Dios de revelar su voluntad a través de los siglos y generaciones, sin afectar para nada su naturaleza Divina o eterna, durante el desarrollo terrenal del mismo, y de su cumplimiento final en la eternidad nuevamente.

Todo creyente del Nombre de Jesús, interesado en conocer las grandes profundidades de los tesoros de sabiduría en Cristo, debe  aprender con humildad a comprometerse en el estudio constante y serio de las Sagradas Escrituras y a estar dispuesto a aceptar con verdadera humildad y sujeción al Espíritu, lo que las mismas Escrituras le aconsejan hacer para conocerlas.

Isaías, es el profeta honrado por Dios para recordar la enseñanza de su Ley a los sacerdotes impíos de Judá, que al olvidar los mandamientos y ordenanzas de la Ley de Dios, también perdieron el sentido de la voluntad de Dios, por lo cual fue necesario que el Espíritu nuevamente les manifestara la manera que Dios había determinado para que volvieran a aprender su Palabra y por ende su voluntad, y lo hace interrogándolos de la siguiente manera:

“¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los quitados de la leche? ¿A los arrancados de los pechos? Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá” (Isaías 28:9-10).

Y es así también que la “hermenéutica” de Dios, ha determinado que estudiemos su Palabra de la misma manera. No menospreciando la sencillez o simplicidad como Dios enseña y recuerda su Palabra, pues todo con Dios hay que hacerlo según el consejo de su voluntad, y no según nuestras propias ideas u opiniones.

Tomando como base esa exhortación dada a los sacerdotes de Judá, preguntémonos también: ¿Cómo hacemos para conocer dónde se origina y dónde se cumple el misterio de la voluntad de Dios?

Debemos principiar contestando esa pregunta, diciendo que existen dos pasajes en las Sagradas Escrituras que pueden responderla con toda certeza, y son Efesios 1:3-12 y 1. Corintios 15:24-28, los cuales dicen lo siguiente:

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En Él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo...” (Efesios 1:3-12).

Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos” (1. Corintios 15:24-28).

El creyente estudioso y cuidadoso de las Escrituras, sujeto al Espíritu de la revelación bíblica y a la letra inspirada, notará inmediatamente de que si en 1. Corintios encontramos EL FIN (o cumplimiento) del glorioso misterio de la voluntad de Dios, entonces sin lugar a dudas debe haber habido un comienzo de todo, y ese PRINCIPIO (u origen) del mismo, nos lo marca inequívocamente el pasaje completo de Efesios 1:3-12.   

El orden Divino y Escritural es el siguiente: Principio (u origen) del propósito de la voluntad de Dios: Efesios 1:3-12. Fin (o cumplimiento) de su determinación eterna: 1. Corintios 15:24-28.

Todo el panorama y desarrollo de este glorioso misterio revelado ahora a la iglesia, comienza en la eternidad  después de estar guardado desde “tiempos eternos” EN DIOS MISMO (Romanos 16:25):         

Esquema # 1
Un Solo Dios Habitando la Eternidad _ Un Solo Misterio Desde la Eternidad
- “el Alto y sublime, el que habita la eternidad” (Isaías 57:15)
- “Aún antes que hubiese día, Yo Era” (Isaías 43:13)
- “…el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo…” (Efesios 1:9)
- “conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor” (Efesios 3:11)
 - “En el principio era el Verbo” (Juan 1:1)
 - “oculto (o guardado en Dios) desde tiempos eternos” (Romanos 16:25).
 - “…antes de la fundación del mundo” (Hechos 2:23, Efesios 1:4, 1. Pedro 1:20, Apocalipsis 13:8)
 - Principio (Efesios 1:3-12) y Fin (1. Corintios 15:24-28).

Inmediatamente que Dios determina comenzar su creación, empieza con la creación de los ángeles y el universo. No sabemos cuántas “edades” eternas pasaron también en ese estado original perfecto, hasta que salió a la luz la rebelión de  Lucifer y sus ángeles que no guardaron su dignidad, mas dejaron su habitación (Judas 6). El mundo aparece desordenado, vacío y en tinieblas y Dios lo ordena (Génesis 1 y 2). Después se muestra el pecado del hombre.

De aquí en adelante, Dios y el misterio de su voluntad, cubren toda la historia bíblica inspirada por el mismo Espíritu de Dios, pasa por todo el Antiguo Testamento, se introduce  en la nueva dispensación de la Gracia o de la Iglesia, donde el Señor Jesucristo, aún en su condición como Hijo, es también Dios sobre todas las cosas (Romanos 9:5), y en quien habita toda la plenitud de la Divinidad, corporalmente (Colosenses 2:9). Este misterio llega hasta el fin de Apocalipsis, para luego cumplirse en su totalidad en la eternidad, cuando Cristo termina su condición, función y estado de sujeción como Hijo, para continuar siendo lo que siempre ha sido, Dios sobre todas las cosas, aun de la misma eternidad.

Con estos  dos puntos fundamentales de la revelación bíblica (principio y fin del misterio de la voluntad de Dios), pasada, presente y futura en forma esquemática,  podemos establecer con toda confianza que este orden y propósito Divino, tiene su comienzo glorioso en la eternidad, se introduce a la historia de la humanidad a través del tiempo del hombre, concretamente durante el tiempo del Antiguo Testamento sin darlo a conocer completamente (Romanos 16:25), hasta que en los últimos años de la dispensación de la Ley (el tiempo que nos narran Mateo, Marcos, Lucas y Juan), Dios se manifiesta en carne para dar comienzo a la realización del misterio de la voluntad de Dios, con ÉL MISMO PRESENTE en la condición  de hombre, hecho semejante a los hombres (Filipenses 2:7-8).

Esquema #2
Revelación y Cumplimiento del Misterio de su Voluntad
- Creación de los ángeles (Colosenses 1:16)
- Principio del tiempo: Creación del Universo y del Hombre (Génesis 1 y 2)
- El misterio es profetizado en el Antiguo Testamento (Lucas 24:44, Hechos 24:14)
- Es cumplido con la manifestación de Dios en Carne (Gálatas 4:4, Mateo 1:23)
- “tú eres mi Hijo, Yo te engendré HOY” (Salmo 2:7)
- “Aquel Verbo fue hecho carne…” (Juan 1:14)
- “…la imagen del Dios invisible” (2. Corintios 4:4, Colosenses 1:5)
- “…el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia…” (Hebreos 1:3)
- Es predicado en el tiempo de la Gracia (Hechos 20:24, 2. Corintios 6:1)
- Juicio Final (supresión de todo dominio, toda autoridad y toda potencia contraria a los planes de Dios        
- Sometimiento de sus enemigos debajo de sus pies) (1. Corintios 15:24-25)
- Cielos Nuevos y Tierra Nueva (Isaías 66:22, 2. Pedro 3:13, Apocalipsis 21:1)
- Reino Eterno de nuestro Señor Jesucristo (2. Pedro 1:11)
- Principio (Efesios 1:3-12) y Fin (1. Corintios 15:24-28).
                       
Damos gracias al Señor Jesucristo por la más grande revelación que el hombre creyente haya tenido en toda la historia de la humanidad y del pueblo de Israel, como es la de conocer por la revelación del Espíritu de Dios, que Él mismo en su condición original de Dios, como el Espíritu Eterno, realizó este precioso y glorioso misterio de su voluntad  CONSÍGO MISMO, para efectos de nuestra redención, bendición y herencia eterna, sin necesidad de estar acompañado de otro “mayor” que Él, ni de “crear” a otro “menor” que Él, ni mucho menos de “engendrar” a otro “igual” a Él.

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SAUL,SAMUEL Y LA ADIVINA DE ENDOR

Saúl, Samuel y la Adivina de Endor

Por G. Jorge Medina

En el libro de 1ra de Samuel capítulo 28, Saúl busca una adivina para que consulte a los muertos por él. La Escritura dice que el profeta Samuel, ya muerto, apareció para hablar con el rey Saúl.

¿Era verdaderamente Samuel? ¿O fue un demonio tratando de engañar a Saúl?

Los debates relacionados a las dos posibilidades han sido múltiples a través de los años. Hay varios elementos problemáticos si es que fue Samuel mismo el que se le apareció a Saúl, pero tales elementos no deberían guiar nuestra interpretación, sino la Palabra de Dios misma.

Examinemos el pasaje bíblico en 1 Samuel 28:

6 Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. 7 Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación. 

8 Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a quien yo te dijere. 9 Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir? 10 Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto. 11 La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel. 12 Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: 13 ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. 14 El le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia. 

15 Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer. 16 Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo? 17 Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David. 18 Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy. 19 Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos. 20 Entonces Saúl cayó en tierra cuan grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; y estaba sin fuerzas, porque en todo aquel día y aquella noche no había comido pan. 

Note que la mujer no hizo nada para hacer venir a Samuel. Cuando ella pregunta a Saúl a quién deseaba ver, de repente aparece Samuel. La adivina se sorprende y tiene miedo. Note que no es ella la que identifica a Samuel, ella dice "Un hombre anciano viene, cubierto de un manto". Es posible que ella no haya conocido al profeta cuando vivía. Al dar tal descripción del "anciano", es Saúl quien se da cuenta que es Samuel mismo.

Es posible que la mujer haya sido una engañadora, como muchos supuestos brujos de hoy, y no esperaba que nada extraordinario sucediera, quedando sorprendida de que algo sucedió aún antes de emplear sus "encantamientos".

Otra señal de que fue verdaderamente Samuel se ve en la reprensión de que es objeto el rey Saúl, recordándole la palabra que se había profetizado y acusando a Saúl por su apostasía.

Una señal de un falso profeta es que lo que anuncia no llega a suceder (Deuteronomio 18:20-22), pero la profecía de este Samuel en el verso 19 se cumplió tal como lo anunció:

"Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos."


Por lo tanto fue el verdadero profeta Samuel el que habló. Sólo Dios conoce el futuro exacto y lo revela a sus siervos los profetas.

La Escritura no acepta los hechos de Saúl como si fueran correctos. El hecho de que Dios permitiera que Samuel apareciera, no implica que esto era algo aprobado por Dios. El juicio de Dios contra tal apostasía es decretado en el mismo pasaje bíblico.

Sabemos que la Biblia indica que los muertos no pueden regresar al mundo de los vivos, así como Abraham no permitió a Lázaro volver para advertir a los hermanos del hombre rico a que cambiaran sus caminos (Lucas 16:19-31); pero recordemos que todo decreto dado por Dios está sujeto a su divina voluntad.

Por ejemplo, cuando Jesús está en el monte de la transfiguración, se le aparece Moisés para hablar con él. Moisés llevaba siglos de estar muerto (Mateo 17:1-4) pero es visto por los Apóstoles y conversa con Jesús.

Otro ejemplo, la Biblia dice que "está establecido para el hombre que muera una sola vez" (Hebreos 9:27), pero contrario a esta Escritura, Elías y Enoc no murieron. Esto nos enseña que el Soberano puede causar excepciones de acuerdo a su plan y propósito. Tales excepciones son generalmente conocidas como "milagros".

Dios usó a Samuel una última vez para decretar las razones detrás del rechazo de Saúl como rey, y el juicio final para su reinado.

Algo importante de notar es que la palabra "demonio" no aparece en todo este pasaje bíblico. Aducir que la aparición de Samuel fue en verdad la aparición de un demonio, es ir mucho más allá de lo escrito. Entendemos las razones por la cuales se hace tal cosa pero nunca es aconsejable añadir a la Biblia lo que no dice.

Ahora, tal vez el mejor argumento es consultar el "comentario inspirado" que describimos en un estudio anterior. Como ya notamos, no fue la adivina la que identificó positivamente a Samuel, es más, ella dijo que "dioses" subían de la tierra y que vió a un "anciano" cubierto de un manto.

Saúl entendió que era Samuel, pero no lo identificó como tal. El único que identifica a Samuel como tal, es el escritor que describe los eventos. Es decir, la Biblia misma dice que fue Samuel. Note lo escrito:

"Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz" (verso 12).

"Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir?" (v. 15)

"Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo?" (v. 16)

"...y tuvo gran temor por las palabras de Samuel" (v. 20)


Si la Biblia misma dice que fue Samuel el que apareció y el que habló, deberíamos aceptarlo sin dudar. Tal vez no podamos discernir cada detalle del plan de Dios para tal evento, pero esto no quiere decir que Dios no tenía un propósito o que Él no está en control de todo.

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SAUL,SAMUEL Y LA ADIVINA DE ENDOR

Saúl, Samuel y la Adivina de Endor

Por G. Jorge Medina

En el libro de 1ra de Samuel capítulo 28, Saúl busca una adivina para que consulte a los muertos por él. La Escritura dice que el profeta Samuel, ya muerto, apareció para hablar con el rey Saúl.

¿Era verdaderamente Samuel? ¿O fue un demonio tratando de engañar a Saúl?

Los debates relacionados a las dos posibilidades han sido múltiples a través de los años. Hay varios elementos problemáticos si es que fue Samuel mismo el que se le apareció a Saúl, pero tales elementos no deberían guiar nuestra interpretación, sino la Palabra de Dios misma.

Examinemos el pasaje bíblico en 1 Samuel 28:

6 Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. 7 Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación. 

8 Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a quien yo te dijere. 9 Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir? 10 Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto. 11 La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel. 12 Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: 13 ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. 14 El le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia. 

15 Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer. 16 Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo? 17 Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David. 18 Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy. 19 Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos. 20 Entonces Saúl cayó en tierra cuan grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; y estaba sin fuerzas, porque en todo aquel día y aquella noche no había comido pan. 

Note que la mujer no hizo nada para hacer venir a Samuel. Cuando ella pregunta a Saúl a quién deseaba ver, de repente aparece Samuel. La adivina se sorprende y tiene miedo. Note que no es ella la que identifica a Samuel, ella dice "Un hombre anciano viene, cubierto de un manto". Es posible que ella no haya conocido al profeta cuando vivía. Al dar tal descripción del "anciano", es Saúl quien se da cuenta que es Samuel mismo.

Es posible que la mujer haya sido una engañadora, como muchos supuestos brujos de hoy, y no esperaba que nada extraordinario sucediera, quedando sorprendida de que algo sucedió aún antes de emplear sus "encantamientos".

Otra señal de que fue verdaderamente Samuel se ve en la reprensión de que es objeto el rey Saúl, recordándole la palabra que se había profetizado y acusando a Saúl por su apostasía.

Una señal de un falso profeta es que lo que anuncia no llega a suceder (Deuteronomio 18:20-22), pero la profecía de este Samuel en el verso 19 se cumplió tal como lo anunció:

"Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos."


Por lo tanto fue el verdadero profeta Samuel el que habló. Sólo Dios conoce el futuro exacto y lo revela a sus siervos los profetas.

La Escritura no acepta los hechos de Saúl como si fueran correctos. El hecho de que Dios permitiera que Samuel apareciera, no implica que esto era algo aprobado por Dios. El juicio de Dios contra tal apostasía es decretado en el mismo pasaje bíblico.

Sabemos que la Biblia indica que los muertos no pueden regresar al mundo de los vivos, así como Abraham no permitió a Lázaro volver para advertir a los hermanos del hombre rico a que cambiaran sus caminos (Lucas 16:19-31); pero recordemos que todo decreto dado por Dios está sujeto a su divina voluntad.

Por ejemplo, cuando Jesús está en el monte de la transfiguración, se le aparece Moisés para hablar con él. Moisés llevaba siglos de estar muerto (Mateo 17:1-4) pero es visto por los Apóstoles y conversa con Jesús.

Otro ejemplo, la Biblia dice que "está establecido para el hombre que muera una sola vez" (Hebreos 9:27), pero contrario a esta Escritura, Elías y Enoc no murieron. Esto nos enseña que el Soberano puede causar excepciones de acuerdo a su plan y propósito. Tales excepciones son generalmente conocidas como "milagros".

Dios usó a Samuel una última vez para decretar las razones detrás del rechazo de Saúl como rey, y el juicio final para su reinado.

Algo importante de notar es que la palabra "demonio" no aparece en todo este pasaje bíblico. Aducir que la aparición de Samuel fue en verdad la aparición de un demonio, es ir mucho más allá de lo escrito. Entendemos las razones por la cuales se hace tal cosa pero nunca es aconsejable añadir a la Biblia lo que no dice.

Ahora, tal vez el mejor argumento es consultar el "comentario inspirado" que describimos en un estudio anterior. Como ya notamos, no fue la adivina la que identificó positivamente a Samuel, es más, ella dijo que "dioses" subían de la tierra y que vió a un "anciano" cubierto de un manto.

Saúl entendió que era Samuel, pero no lo identificó como tal. El único que identifica a Samuel como tal, es el escritor que describe los eventos. Es decir, la Biblia misma dice que fue Samuel. Note lo escrito:

"Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz" (verso 12).

"Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir?" (v. 15)

"Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo?" (v. 16)

"...y tuvo gran temor por las palabras de Samuel" (v. 20)


Si la Biblia misma dice que fue Samuel el que apareció y el que habló, deberíamos aceptarlo sin dudar. Tal vez no podamos discernir cada detalle del plan de Dios para tal evento, pero esto no quiere decir que Dios no tenía un propósito o que Él no está en control de todo.

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PROGRAMA EN TV CIENCIA BIBLIA Y ACTUALIDAD

Ciencia, Biblia y Actualidad - Programa de Televisión de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia

Ciencia, Biblia y Actualidad. Programa de Televisión de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia.


Todos los sábados por el Canal Uno de la televisión colombiana, de 2:00 a 2:30 p.m., se trasmite el nuevo Programa de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia. Un espacio para reflexionar sobre los eventos del mundo y su relación con la ciencia y la Biblia.

Además, todos los amigos y hermanos que viven fuera de Colombia, pueden entrar a esa misma hora en la pagina oficial de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia www.ipuc.org.co y podrán ver la trasmision al mismo tiempo en que se presenta en la televisión colombiana.

También en Youtube, se han colocado videos de transmisiones anteriores. Ustedes las pueden buscar escribiendo "Ciencia, Biblia y Actualidad".

Dios sea bendiciéndoles

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EL PECADO DE LA TRIBU DE DAN

El Pecado de la Tribu de Dan

Por Edwin López



“En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía” (Jueces 17:6).


Introducción: En mi tiempo de estudio personal, me interesé en escudriñar un poco sobre la tribu de Dan. Los resultados sobre este estudio, para mi fueron de gran bendición, ya que pude profundizar y aprender mucho sobre el pecado que esta tribu cometió. Muchos de los interrogantes que tenía sobre esta tribu fueron aclaradas y el mensaje que aprendemos aquí, lo podemos aplicar a la vida cristiana de nuestros tiempos.


El nombre de Dan es nombrado por primera vez en la Biblia en el libro de Génesis, cuando se narra su nacimiento como hijo de Jacob y Bilha, sierva de Raquel (la esposa de Jacob). “Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella. Así le dio a Bilha su sierva por mujer; y Jacob se llegó a ella. Y concibió Bilha, y dio a luz un hijo a Jacob. Dijo entonces Raquel: Me juzgó Dios, y también oyó mi voz, y me dio un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan” (Génesis 30:3-6).

Luego en Génesis se nos menciona su hermano de Neftalí, también hijo de Jacob con Bilha: “Los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí” (Génesis 35:25).

En el libro de Números, se hizo un censo para organizar a Israel como una nación y un ejército. Cuando se contó a cada uno de los descendientes varones de la tribu de Dan mayores de 21 años, el total fue de 62,700. “De los hijos de Dan, por su descendencia, por sus familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a la guerra; los contados de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil setecientos” (Números 1:38-39).

Cuando la tierra prometida fue repartida a cada una de las tribus por Josué, a la tribu de Dan se le asignó una porción de tierra que se extendía al sudeste de la costa cercana a Jope; esta tierra lindaba con los filisteos. “La séptima suerte correspondió a la tribu de los hijos de Dan conforme a sus familias. Y fue el territorio de su heredad, Zora, Estaol, Ir-semes, Saalabín, Ajalón, Jetla, Elón, Timnat, Ecrón, Elteque, Gibetón, Baalat, Jehúd, Bene-berac, Gat-rimón, Mejarcón y Racón, con el territorio que está delante de Jope. Y les faltó territorio a los hijos de Dan; y subieron los hijos de Dan y combatieron a Lesem, y tomándola la hirieron a filo de espada, y tomaron posesión de ella y habitaron en ella; y llamaron a Lesem, Dan, del nombre de Dan su padre. Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Dan conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas” (Josué 19:40-48).

La tribu de Dan era inferior solo a la tribu de Judá en cuanto a su número, antes de entrar a Canaán (Números 1:39; 26:43). A Dan se le asignó una porción de tierra que se extendía al sudeste de la costa del mar cercana a Joppe. Lindaba con la tierra de los filisteos, con quienes la tribu de Dan tuvo mucho que hacer (Jueces 13-16). Su territorio era fértil, pero pequeño, y los nativos de ese territorio eran poderosos. Por tal motivo una parte de la tribu de Dan tuvo muchos problemas de poseer toda esa tierra y buscó y conquistó otra residencia (Josué 19 y Jueces 18).

El nombre de la tribu de Dan no aparece en las crónicas (1. Crónicas 2-12), tampoco aparece entre los que fueron sellados por el ángel en la visión de Juan (Apocalipsis 7:5-7), y la razón puede hallarse quizás en su mudada parcial a Laish del territorio que se les asignó por Dios, y en la idolatría en que cayeron allí. Laish en una época pertenecía a Sidón, y recibió el nombre de Dan por una porción de esa tribu que la conquistó y reedificó (Jueces 18). Esta ciudad a donde fue a vivir parte de la tribu de Dan, era una ciudad idólatra (Jueces 18:30-31) y fue en esta ciudad donde se situó uno de los becerros de oro de Jeroboam (1 Reyes 12:28).

En el libro de Jueces capítulo 18, se nos narra como parte de los descendientes de Dan decidieron apoderarse de la ciudad de Lesem (en este capítulo llamada Lais). “En aquellos días no había rey en Israel. Y en aquellos días la tribu de Dan buscaba posesión para sí donde habitar, porque hasta entonces no había tenido posesión entre las tribus de Israel. Y los hijos de Dan enviaron de su tribu cinco hombres de entre ellos, hombres valientes, de Zora y Estaol, para que reconociesen y explorasen bien la tierra; y les dijeron: Id y reconoced la tierra” (Jueces 18:1-2).

“No había tenido posesión”... Es decir, no habían llegado a tener una extensión de territorio suficiente para ellos. Algunas familias todavía no tenían su heredad o no les era suficiente la que poseían, porque en Josué 19:47 leemos; “Y les faltó territorio a los hijos de Dan; y subieron los hijos de Dan y combatieron a Lesem”.

Es aquí en el libro de Jueces capítulo 18, donde se nos describe con más detalles como fue que los descendientes de Dan se apoderaron y conquistaron la ciudad de Lesem (Lais).

Fueron cinco hombres quienes reconocieron la tierra de Lais: “Entonces aquellos cinco hombres salieron, y vinieron a Lais; y vieron que el pueblo que habitaba en ella estaba seguro, ocioso y confiado, conforme a la costumbre de los de Sidón, sin que nadie en aquella región les perturbase en cosa alguna, ni había quien poseyese el reino. Y estaban lejos de los sidonios, y no tenían negocios con nadie. Volviendo, pues, ellos a sus hermanos en Zora y Estaol, sus hermanos les dijeron: ¿Qué hay? Y ellos respondieron: Levantaos, subamos contra ellos; porque nosotros hemos explorado la región, y hemos visto que es muy buena; ¿y vosotros no haréis nada? No seáis perezosos en poneros en marcha para ir a tomar posesión de la tierra. Cuando vayáis, llegaréis a un pueblo confiado y a una tierra muy espaciosa, pues Dios la ha entregado en vuestras manos; lugar donde no hay falta de cosa alguna que haya en la tierra. Entonces salieron de allí, de Zora y de Estaol, seiscientos hombres de la familia de Dan, armados de armas de guerra” (Jueces 18:7-11). Una vez conquistada la ciudad Lais fue llamada Dan.

Otro relato curioso sobre los descendientes de Dan lo vemos en este capítulo (18) de Jueces. Sucedió cuando los seiscientos hombres de la familia de Dan, se le acercaron al levita que Micaía había contratado para que fuera el sacerdote de su familia. El problema estaba en que Micaía estaba completamente fuera de la voluntad de Dios cuando contrató al levita como sacerdote. Micaía no se sometió a la autoridad de la revelación inspirada y escrita de Dios por medio de Moisés, se engaño a sí mismo e hizo lo que bien le parecía (17:6), mientras al mismo tiempo quebrantaba los claros mandamientos de las Escrituras. Su pecado incluía hurto (17:2), adoración de ídolos (17:3-5), desobediencia de los mandamientos de Dios (17: 6), y designación de su propio hijo como sacerdote (17:5-13).

Los seiscientos hombres de la familia de Dan le agradó la idea de que el levita de Micaía fuera su sacerdote en la nueva ciudad de Dan. “Y los seiscientos hombres, que eran de los hijos de Dan, estaban armados de sus armas de guerra a la entrada de la puerta. Y subiendo los cinco hombres que habían ido a reconocer la tierra, entraron allá y tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundición, mientras estaba el sacerdote a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres armados de armas de guerra. Entrando, pues, aquéllos en la casa de Micaía, tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundición. Y el sacerdote les dijo: ¿Qué hacéis vosotros? Y ellos le respondieron: Calla, pon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. ¿Es mejor que seas tú sacerdote en casa de un solo hombre, que de una tribu y familia de Israel? Y se alegró el corazón del sacerdote, el cual tomó el efod y los terafines y la imagen, y se fue en medio del pueblo” (Jueces 18:16-20).

Esta acción fue un mal comienzo para la tribu de Dan en la ciudad recién conquistada; “Y ellos, llevando las cosas que había hecho Micaía, juntamente con el sacerdote que tenía, llegaron a Lais” (18:27). “Y llamaron el nombre de aquella ciudad Dan, conforme al nombre de Dan su padre, hijo de Israel, bien que antes se llamaba la ciudad Lais. Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de talla; y Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día del cautiverio de la tierra. Así tuvieron levantada entre ellos la imagen de talla que Micaía había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo” (18:29-31). La idolatría fue el terrible pecado practicado por la tribu de Dan llevándolos completamente fuera de la voluntad de Dios.

Otra de las cosas que sabemos sobre los descendientes de Dan, es que el pueblo de los filisteos se convirtió en el enemigo principal de la tribu de Dan y del pueblo hebreo en general hasta la época de David. Debido a su destreza para hacer armas de hierro, los filisteos tenían ventaja militar sobre Israel. “Y en toda la tierra de Israel no se hallaba herrero; porque los filisteos habían dicho: Para que los hebreos no hagan espada o lanza. Por lo cual todos los de Israel tenían que descender a los filisteos para afilar cada uno la reja de su arado, su azadón, su hacha o su hoz. Y el precio era un pim por las rejas de arado y por los azadones, y la tercera parte de un siclo por afilar las hachas y por componer las aguijadas. Así aconteció que en el día de la batalla no se halló espada ni lanza en mano de ninguno del pueblo que estaba con Saúl y con Jonatán, excepto Saúl y Jonatán su hijo, que las tenían” (1. Samuel 13:19-22).

La famosa historia de Sansón fue parte de la historia de la tribu de Dan. De la tribu de Dan nació Sansón, quien se convirtió en un juez (jefe militar) contra los filisteos. Fue precisamente en una época donde los descendientes de Dan estaban pasando por una decadencia moral, social y espiritual. Sansón fue juez durante veinte años, pero nunca tuvo éxito en liberar al pueblo de la opresión de los filisteos. Su hoja de servicios constaba sólo de esporádicas hazañas contra aquella nación pagana. ¿Qué podría haber realizado Dios por medio de Sansón si él hubiera sido fiel a su llamamiento y se hubiera dedicado genuinamente al propósito de Dios para su vida como el libertador escogido de Israel? (Jueces caps. 13-16).


¿Por qué la tribu de Dan no es mencionada en Apocalipsis 7:5-8?

Apocalipsis 7:5-8: “De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados. De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados. De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados”.

En primer lugar, observamos al leer estos versículos que aquí se menciona a la tribu de Leví. Aunque esta tribu no tenía herencia (no se le repartió tierra como a las otras tribus); pero ahora pertenecían al sacerdocio espiritual. Es por eso que en estos versículos de Apocalipsis son mencionados.

En segundo lugar, observamos también que aquí se omite a las tribus de Dan y Efraín, que tenían herencia.

En tercer lugar, observamos que se agrega la tribu de José en lugar de las tribus de Dan y Efraín. No había una tribu nombrada José, sino que habían dos tribus con los nombres de sus hijos Manasés y Efraín. Las tribus de Efraín y de Dan, fueron las principales promotoras de la idolatría, por lo tanto aquí en Apocalipsis se las deja por fuera de esta enumeración. Fue en Efraín y en Dan donde Jeroboam edificó dos becerros de oro para que el pueblo ofreciera sacrificios sin tener que ir a Jerusalén. “... hizo el rey dos becerros de oro... uno lo puso en Betel (Efraín) y otro en Dan... y el pueblo iba a adorar “ (1Reyes 12:25-33).

Solo puedo decir, que veo claramente una enseñanza espiritual en este pequeño detalle de no aparecer la tribu de Dan entre los escogidos sellados de Apocalipsis. Me viene a mi mente Apocalipsis 3:5 que dice: “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida”. La tribu de Dan falló en conquistar el territorio designado por Dios para ellos. Prefirieron moverse a otra ciudad para finalmente caer en la práctica del pecado de la idolatría. Es claro que el lápiz de Dios, con el cual escribe en el libro de la vida, tiene borrador. Cualquier persona que después de haberle conocido a Él y no persevere en su Palabra, su nombre será borrado del libro de la vida.


ALGO PARA RECORDAR: Las personas que hacen lo que bien les parece, inevitablemente hacen lo que es malo ante de los ojos de Dios. “En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía” (Jueces 17:6). Esa actitud anárquica es tan frecuente en la actualidad como lo fue en la época de Micaía y la tribu de Dan. Las personas quieren hacer su propia voluntad y toman a mal que se les diga lo que pueden o no pueden hacer, aunque sea dicho por Dios mismo y su Palabra. Los que pasan por alto las normas absolutas de Dios y prefieren los subjetivos deseos humanos, terminarán en el caos espiritual, moral y social. Cuando se rechaza el camino de Dios, el resultado siempre será desorden, desesperanza y muerte. Tanto los individuos como la sociedad llegan a la destrucción. Los verdaderos creyentes, por otra parte, se someterán gustosamente a las normas y a los valores de Dios como están revelados en su Palabra escrita.


Notas:

Algunas referencias fueron tomadas de El Diccionario Bíblico de la Santa Biblia, La Biblia de Estudio Pentecostal, y El Comentario Bíblico de Adam Clarke.

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EL DOGMA DE LA TRINIDAD ESTA ESCRITO EN LA BIBLIA?

El Dogma de la Trinidad no Está Escrito en la Biblia

Por Julio César Clavijo Sierra


“…todo trinitario acepta, que en el A.T. la doctrina [hablando de la Trinidad] no aparece definida en una fórmula que podamos poner en un pizarrón [es decir, que pueda ponerse por escrito]” – Pablo Santomauro (escritor trinitario). [1]

"La Trinidad es una parte importante de la doctrina cristiana tardía, está claro que el término no aparece en el Nuevo Testamento. Igualmente, el concepto desarrollado de tres compañeros iguales en la Deidad encontrada en las formulaciones de los credos tardíos no puede descubrirse claramente dentro de los confines del canon [es decir, dentro de las páginas de la Biblia]” – Daniel N. Scholwalter (escritor trinitario). [2]

En la inmensa mayoría de las facultades de teología de las universidades e institutos bíblicos de todo el mundo, los profesores andan escribiendo en sus libros, en sus guías y en sus tableros de clase, la formulación acerca de un dios trinitario del cual no se habla en la Biblia por ninguna parte. De igual manera, en la inmensa mayoría de los púlpitos de las iglesias que se autodenominan cristianas, se predica acerca de ese dios trinitario, a pesar de que en la Biblia no encontramos una declaración formal (ni informal) acerca de ese dios. Lamentablemente, los estudiantes de teología y los miembros de las iglesias trinitarias, asumen que todo lo que sus maestros enseñan sobre la trinidad es verdad, y por eso dejan que sus mentes sean contaminadas por esa idea extrabíblica y no la cuestionan, por lo cual se pervierten en la adoración de ese dios trino, que es un dios diferente al verdadero Dios de la Santa Escritura. Por haberse extraviado del Dios verdadero, caen muy fácilmente en otras muchas doctrinas y formas de vida antibíblicas, y se cumple en ellos la Escritura que dice: “Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios” (Salmo 16:4).

Los académicos trinitarios, saben que al colocar en los tableros (o pizarrones) de clase, la expresión formal de la doctrina acerca de su dios, ellos no pueden ampararse en ninguna declaración bíblica que diga exactamente lo mismo, o que por lo menos lo diga de una manera equivalente. Cuando ellos dicen que hay “tres personas distintas y un solo Dios verdadero”, saben que esa declaración no la hallaron en las páginas de la Santa Escritura, sino que la extrajeron del Credo de Atanasio, que es un escrito realizado a finales del siglo quinto, alrededor de 400 años después de que se terminó de escribir la Biblia.

Como lo dice Pablo Santomauro, todo trinitario sabe que en el Antiguo Testamento no aparece escrita la fórmula trinitaria que dice: “tres personas distintas y un solo Dios verdadero” (o alguna equivalente), demostrando que no es de la Biblia de donde ellos obtuvieron semejante declaración. En cientos de ocasiones, en el Antiguo Testamento está escrito que sólo hay un Dios y ese es el principal mandamiento para el pueblo de Israel (Deuteronomio 6:4), pero nunca dice que mientras que Dios es uno (en cierta forma) sea a la vez tres (en otra cierta forma). Así que los trinitarios no se conforman a lo que está escrito y peor aún atentan contra lo que está escrito, abusando y torciendo la Palabra de Dios. Ellos desobedecen por completo las porciones de la Escritura que dicen:

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Josué 1:8).

“Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra” (Josué 23:6).

“Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas” (1 Reyes 2:3).

“Andad, consultad a Jehová por mí y por el remanente de Israel y de Judá acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehová, para hacer conforme a todo lo que está escrito en este libro” (2 Crónicas 34:21).

También, el escritor trinitario Daniel N. Scholwalter, dice que en el Nuevo Testamento (o en la Biblia entera) no se puede descubrir ninguna formulación trinitaria de tres personas coiguales en Dios, como sí se encuentra en los credos tardíos (Credo de Nicea, Credo de Atanasio, etc.). Así expone abiertamente que los trinitarios han pensado más allá de lo que está escrito en la Biblia y por eso están envanecidos (1. Corintios 4:6).

Jesucristo nos enseñó que con el poder de lo que está escrito en su Palabra, podemos resistir y vencer al enemigo (Mateo 4:4, 4:7, 4:10; Lucas 4:4, 4:8). Lamentablemente, cuando los trinitarios intentan buscar respaldo bíblico para el dios en el que ellos creen, notan con profunda angustia que en la Biblia el dogma que dice “tres personas distintas y un solo Dios verdadero” (o un dicho quivalente) no se encuentra escrito, así que están totalmente desprovistos del poder de la Palabra de Dios, para respaldar su creencia en el dios trino. Al verse desamparados, es que comienzan a imaginar e inventar que algunos textos bíblicos sí hablan de su dios trino, torciéndolos para hacerlos parecer en sintonía con su dogma, pero no se dan cuenta que cuando éstos se miran de acuerdo con el monoteísmo estricto del que habla la Biblia, anulan cualquier idea trinitaria de Dios.

Si tú amas al Dios de la Escritura, pero todavía te encuentras perdido en el dogma antibíblico de la Trinidad, te invito a que te arrepientas del pecado de adorar a otro dios, y creas de todo corazón en Jesucristo, quien es el único y verdadero Dios que se manifestó en carne para venir a salvar (Isaías 9:6, Mateo 1:23, 1. Timoteo 3:16). No tengas temor de pensar por fuera del molde trinitario en el que el maligno te ha metido para engañarte y hacerte mal. “¡Tú alma puede salir de la oscuridad y venir a la luz! ¡Sí! ¡Toma el camino de la salvación del Nuevo Testamento que se encuentra en Hechos 2:38! Fue el mismo Señor Jesús quien reveló su gracia por las palabras de Hechos 2:38”. [3]


Notas

[1] Pablo Santomauro. La Deshonestidad Intelectual de los Pentecostales Unicitarios.
http://www.salvacioneterna.com/clavijo_02.pdf
Nota: Para ver una refutación de dicho artículo, lea: Pablo Santomauro y su Falso Testimonio de Deshonestidad Intelectual, en
http://trinitarismo.blogspot.com/2009/09/pablo-santomauro-y-su-falso-testimonio.html

[2] Daniel N. Scholwalter. Trinity. pág. 782. Compañía Oxford de la Biblia. Bruce M. Metzger y Michael D. Coogan, Editors.

[3] Cohen Gary Reckart. El Bautismo y Hechos 2:38
http://trinitarismo.blogspot.com/2010/08/el-bautismo-y-hechos-238.html

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LA VERDAD DE LA UNICIDAD DE DIOS

La Verdad de la Unicidad de Dios

Por Ralph Vincent Reynolds
Tomado del Curso Bíblico Alfa. La Divinidad - Lección 10.


A. El Error de la Doctrina de la Trinidad Deja en Confusión

La enseñanza errónea de que hay tres personas distintas en la Divinidad, deja muchas preguntas sin respuesta. Hay confusión y contradicción en esta doctrina hecha por el hombre, que se formuló en los primeros días de la Iglesia Católica Romana. La razón de esto, por supuesto, es que no está edificada sobre la Escritura, sino sobre el razonamiento natural del hombre. Mencionaremos unas cuantas de las preguntas que la doctrina trinitaria no contesta:

1. ¿Quién fue el padre del bebé del pesebre en Belén? ¿El Padre o el Espíritu Santo? ¿Tenía el niño Jesús dos padres?

2. Si el Padre y el Hijo son iguales, ¿cómo puede ser el Padre mayor que el Hijo? (Juan 14:28) “El Padre mayor es que yo”.

3. ¿Ora Dios? ¿Cómo puede Jesús ser Dios y necesitar orar?

4. ¿Puede morir Dios? Si el Hijo es Dios, ¿cómo pudo morir?

5. ¿Es María la madre de Dios? ¿Qué error podría haber entonces en el término “La sangre de Dios”?

6. Si hay tres personas en la Divinidad, ¿cuál podría ser el error si agregáramos a una cuarta? ¿Por qué no deificar a María?

7. Si hay tres personas en la Divinidad, ¿A quién debemos adorar?

8. Si hay tres personas en la Divinidad, ¿A quién debemos orar?

9. Si hay tres personas en la Divinidad, ¿A cuántos veremos en el Cielo? ¿Cuántos tronos hay?

10. Si el Padre y el Hijo son iguales, ¿Por qué no sabe Jesús cuándo volverá? (Marcos 13:32)

11. ¿Cómo puede Jesús ser un Hijo y no tener principio?

12. ¿Hay tres Espíritus habitando en el corazón del cristiano lleno del Espíritu?

Estas preguntas pueden continuarse indefinidamente, pero sería una tontería hacerlo. Las respuestas y las explicaciones correctas a todas las preguntas anteriores, prueban la Unicidad. El intento por parte de los trinitarios de contestar las preguntas anteriores, simplemente conducen a una contradicción y confusión. A causa de que la verdad de la Unicidad se construye sobre la Palabra de Dios, las respuestas a todas las preguntas se entienden clara y fácilmente y están en armonía con toda la Escritura.

B. ¿Habían Tres en el Bautismo de Jesús?

Fue necesario que Jesús se bautizara para que pudiera cumplir con toda justicia. Por cierto, Él no fue bautizado para perdón de pecados, sino para cumplir las Escrituras del Antiguo Testamento y dar un ejemplo a su iglesia. Del mismo modo, fue necesario que Él fuera ungido, como los sacerdotes y los reyes eran ungidos en el Antiguo Testamento. Sin embargo, debemos recordar que Jesucristo fue el Verbo-Encarnado desde su concepción en el vientre de María. La unción estaba allí, por el mismo propósito que el bautismo, en cumplimiento de la Escritura.

Recordemos que estas manifestaciones (audible y visible) fueron para el beneficio de Juan el Bautista (Juan 1:11). Es discutible si alguna otra persona oyó la voz o vio el símbolo de paloma. En el día de Pentecostés, hubo dos manifestaciones en el aposento alto (audible y visible), lenguas de fuego y otras lenguas (idiomas) que hablaban. ¿Diríamos que habían dos personas allí? En tal caso, ¿qué persona era las lenguas de fuego y qué persona era las “otras lenguas”? Una manifestación audible y visible al mismo tiempo no hace dos personas, como tampoco el humo de un escape y el ruido de un motor hacen dos máquinas. En Getsamaní, Jesús fue ambas cosas, el sacerdote y el sacrificio ¿Qué impediría a la Divinidad de manifestarse en dos o tres maneras al mismo tiempo?

C. ¿Cómo Puede Jesucristo Estar a la Diestra de Dios?

Dios es espíritu e invisible. Aparte de Jesucristo no hay ningún cuerpo físico, y en consecuencia no hay diestra ni siniestra para la Divinidad. Aparte de Jesucristo, Dios no puede ser visto, pues Jesucristo es LA IMAGEN EXPRESA del Dios invisible (Colosenses 1:15; Hebreos 1:3). Por lo tanto, es claro que las Escrituras que se refieren a Jesucristo sentado o parado a la diestra de Dios, no significan una mano derecha física.

¿Qué significa la diestra de Dios? Las Escrituras se refieren a la diestra de Dios, como el poder y la gloria de Dios. Esto es lo que significa este término. Jesucristo se sienta en el lugar del PODER y la GLORIA.

Exodo 15:6 “Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo”.

Marcos 14:62 “...y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios”.

Lucas 22:69 “pero desde ahora el Hijo del Hombre se sentará a la diestra del poder de Dios”.

Recordemos que hay sólo un trono en el Cielo (Apocalipsis 42). Hay sólo UNO sentado sobre el trono.

D. ¿A Cuántos Vio Esteban?

Hechos 7:59 “Y apedreaban a Esteban, mientas él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu”.

¿A cuántos vio Esteban? Por cierto sólo a uno. ¿A quién vio Esteban? A Jesucristo. ¿Qué nombre dio Esteban a Dios? Señor Jesús. A muchos les agradaría pensar que este versículo prueba la doctrina trinitaria. Sin embargo, éste muestra la verdad de la Unicidad en forma concluyente.

E. ¿Cómo Puede Jesucrito Orar?

Jesucristo es hombre y Él es Dios. Como hombre, Él ora. La respuesta a este tan llamado problema es clara: la humanidad ora a la Divinidad.

Si la teoría de la Trinidad fuera correcta, entonces encontraríamos a un Dios orando a otro Dios. Si un Dios necesita orar, ¿es aún un Dios? ¿Puede la Divinidad en algún momento necesitar orar? También, si la supuesta segunda persona de la Divinidad ora a la supuesta primera persona de la Divinidad, entonces Dios es divisible y tenemos por lo menos dos Dioses.

La explicación es muy clara: Jesucristo oraba como hombre.

F. ¿Fue Jesucristo Abandonado por Dios en el Calvario?

Nuevamente fue la carne, la humanidad de Cristo, la que exclamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Podemos ver la razón de esto cuando leemos 2 Corintios 5:21, “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado”. Él se impuso sobre sí mismo la iniquidad de todos nosotros. Se convirtió en la persona que pagó por nuestras culpas, llevando encima la tremenda carga del pecado y pagando el precio del pecado. La humanidad de Cristo tuvo que experimentar este terror por completo. El pecado separa al hombre del Dios santo. Jesucristo tuvo que experimentar esta terrible sensación de una separación de Dios. Fue la carne la que sufrió y murió; fue la carne la que gritó. En realidad, Dios estuvo allí todo el tiempo, pues la verdadera naturaleza de Cristo no cambió en ningún momento.. En otras palabras, no hubo un momento en que Jesucristo no fuera Dios manifestado en carne.

Nuevamente, refiriéndonos al tema de la Trinidad, si una supuesta persona en la Divinidad puede abandonar a otra supuesta persona en la Divinidad, entonces por cierto Dios sería divisible y hay por lo menos dos Dioses. Sabemos que esto no puede ser.

G. ¿Cuál fue la Gloria que Tuvo Cristo Antes de que Existiera el Mundo?

Juan 17:5 “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese”.

Aquí Jesús está orando por la glorificación que aún es futura en lo que al tiempo se refiere, pero que estaba en el plan y en la mente de Dios desde el principio. Recuerden que cuando Jesús oraba, era la naturaleza humana de Jesús orando al Divino - la humanidad a la Divinidad. Así como Cristo fue un cordero muerto desde el principio del mundo, aún así fue Cristo glorificado desde el principio del mundo.

Este versículo no hace un supuesto Hijo Eterno, pues la calidad de Hijo se refiere al tiempo. Dios habita en la Eternidad.

H. La Clave de Todas las Preguntas Concernientes a la Divinidad

En la encarnación Dios hizo algo nuevo. Dios se manifestó como nunca antes lo había hecho, pero no dejó de ser Aquél que siempre había sido. Dios se manifestó en carne, y el Verbo se convirtió en carne.

La clave es simplemente ésta: Jesucristo posee una naturaleza doble - humanidad y Divinidad. Él era y es el mismo Dios y el Hombre perfecto. Como Dios, Él habita en la eternidad; como hombre, habita en el tiempo. La calidad de Hijo limitada al elemento tiempo, es para el TRIPLE PROPÓSITO:

1. Redención;

2. Mediación;

3. Juicio y reinado milenario.

I. Las Respuestas a Dos Preguntas que Surgen de los Atributos Divinos

1. ¿Se Arrepiente Dios?

Referencia Bíblica:

Génesis 6:6 “Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón”.

Si Dios es inmutable, ¿cómo puede Dios arrepentirse?

En realidad, Dios nunca cambia de opinión. No hay necesidad de esto, pues su omnisciencia le dice de antemano todos los actos que se refieren al hombre. El carácter de Dios nunca cambia, pero su proceder con los hombres cambia según ellos cambien de impiedad a piedad y de desobediencia a obediencia. Cuando un hombre que anda en bicicleta en contra del viento, gira y va a favor del viento, el viento parece haber cambiado, aunque está soplando exactamente igual que antes. Fue el hombre quien cambió, no el viento.

2. ¿Odia Dios?

Referencia Bíblica:

Proverbios 6:16 “Seis cosas aborrece Jehová, y aún siete abomina su alma”.

La naturaleza del amor requiere odio hacia aquello que dañaría o destruiría el objeto de ese amor. Dios ama al pecador pero odia al pecado. No hay nada contradictorio aquí. Antes bien, Dios no amaría al pecador si al mismo tiempo no odiara aquello que está dañando al pecador. Este odio, junto con la ira de Dios, no es una emoción humana carnal, sino más bien la reacción de un Dios santo al pecado, que se expresa en términos que el hombre puede entender.

La naturaleza de Dios no es vengativa, sino justificativa.


PRUEBA

-. Explique cómo puede Jesucristo estar a la diestra de Dios.

-. Explique claramente Juan 17:5.

-. Si Dios es inmutable, ¿cómo puede Dios arrepentirse?

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